NECESITAMOS UN ESTADO DEMOCRÁTICO, CON DERECHOS DEL PUEBLO Y LOS TRABAJADORES GARANTIZADOS

La situación de crisis política por la que atraviesa el país, no es coyuntural. A lo largo de nuestra historia republicana, se han sucedido hechos lamentables, que finalmente, fue en perjuicio del pueblo. Esperamos que la vacancia presidencial (con visos de inconstitucionalidad), y las decisiones que se tome en adelante no sigan atentando contra los derechos a la salud, educación, trabajo y bienestar del pueblo y los trabajadores.

Por tales razones, exponemos algunas preocupaciones que deben ser tomadas en cuenta en la presente coyuntura en el sector educación.

1. La necesidad que el Congreso de la República de manera impostergable, apruebe en segunda votación la enmienda constitucional del Art. 16 de la CPE, donde se considere que el presupuesto para educación no puede ser inferior al 6% del PBI. Dicha acción permitirá el fortalecimiento del carácter público de la escuela, otorgando el presupuesto anual correspondiente para invertir en el cierre de la brecha de infraestructura educativa a nivel nacional.

2. Respeto a los derechos magisteriales ganados, y trato digno a la carrera y a nuestra profesión, otorgando condiciones dignas de trabajo en la escuela pública y privada. No es posible, que los docentes estén constantemente acosados o fiscalizados en el cumplimiento de sus labores educativas, y sobre todo en un periodo de pandemia.

3. Derogatoria de la R.M. N° 326-2020- MINEDU, mediante el cual, el Ministerio de Educación pretende entregar a las instituciones mal llamadas Sin Fines de Lucro la gestión y conducción de las escuelas públicas, con el criterio de garantizar la calidad educativa. De concretarse, lo que está haciendo el estado, es abdicar a su responsabilidad de conducción y liderazgo en la educación, y convertirse en subsidiara de las entidades privadas.

4. Atención a los docentes, aprobando una ley para el pago de Compensación por Tiempo de servicios del docente, en función a los años trabajados, y la remuneración íntegra mensual. Asimismo, es tiempo que se le pague la deuda social al docente sin necesidad de judicialización, y se les establezca una pensión justa. Es inconcebible que se tengan pensiones que no equivalen ni al 50% del sueldo mínimo vital, luego de más de 30 años de servicio docente.

5. Concurso de nombramiento para docentes, en todas las plazas vacantes existentes, con la finalidad de promover su desarrollo profesional y promoción del empleo. En el presente año, el CPPe presentó un proyecto de ley al Congreso de la República para autorizar dicho proceso, en vista que no exige nuevos recursos financieros.

6. Finalmente, necesitamos que se atienda las exigencias de los docentes que, en el proceso de la aplicación improvisada de la ley de Carrera Pública Magisterial, se hizo tabla rasa de sus derechos laborales; por tanto, en aras de justicia y derechos ganados, se promueva:

a) Incorporación previa evaluación especial a los docentes con título profesional, despedidos en el 2014, teniendo en cuenta los antecedentes profesionales, su currículo vitae, su trabajo continuo como contratados y derechos ganados en la Ley del Profesorado, con el cual iniciaron sus servicios en los lugares más inhóspitos y recónditos del país.

b) Atención a los directores y sub directores de las Instituciones Educativas públicas de la educación básica del Perú, reponiendo al cargo en las plazas vacantes existentes al presente año, poniendo en debate el Proyecto de Ley N° 2311, que se encuentra en la Comisión de Educación. Luego de reincorporado, podrán ser evaluadas en el marco de la ley vigente. Esta decisión del legislativo y ejecutivo, evitará que se mantenga la conflictividad en perjuicio de la educación.

7. Reevaluación de la R.M.430-2020-MINEDU, que pretende abrir las puertas de las instituciones educativas rurales para el trabajo presencial, poniendo en riesgo la vida y salud de estudiantes, trabajadores administrativos, padres de familia y docentes. Para retornar a la presencialidad, es necesario que el MINEDU garantice infraestructura con bioseguridad, mediante el saneamiento total de los servicios de agua y desagüe, instalación de lavamanos, reacondicionamiento del mobiliario para el distanciamiento correspondiente, micas protectoras, uso de mascarillas y un aforo máximo de 15 alumnos por aula. Necesitamos además de conectividad, energía eléctrica y una alimentación saludable para los estudiantes. Sin vacunas, el riesgo es latente, sobre todo porque las escuelas son centros de concentración humana con alto riesgo, y los menores de edad son portadores asintomáticos.

Por una educación al servicio del desarrollo nacional, y docentes bien preparados para la mejora educativa, el CPPe seguirá promoviendo una serie de actividades de actualización docentes a nivel nacional, para fortalecer la profesión docente.

 

Lima, 11 de noviembre de 2020

Pablo Helí Ocaña Alejo
Decano Nacional

 

Director de Prensa, Eventos y Publicaciones.